Solamente un evento extraño podía romper con todo lo ensayado y delicadamente cuidado en la fiesta del Super Bowl XLVII. ¡Y sucedió en el Mercedes Benz Superdome! Justo cuando corría el minuto 13 del tercer cuarto, un apagón obligó a suspender de manera temporal el partido.
Los 200 millones de dólares que se invirtieron para que el estadio luciera pletórico y sin rastros del huracán Katrina, no fueron suficientes para que la mitad del estadio dejara de tener luz, en un evento nunca antes visto en un Super Bowl. La falta de energía obligó a retrasar los tiempos de televisión en los Estados Unidos y el mundo entero y a que las 'cebras' charlaran largo y tendido sobre un emparrillado dominado que había estado dominado por los Cuervos de Baltimore
El evento sucedió justo cuando San Francisco tenía la posesión del balón antes de jugar su tercera oportunidad y con 14 yardas por avanzar. Previamente, Jacoby Jones, de los Reviens, había enloquecido a los fanáticos al devolver el oviode por 109 yardas para poner el marcador parcial 28-6.
Diez minutos después, mientras los jugadores estiraban y recibían indicaciones, gente de la NFL anunció que la energía había regresado al estadio, pero que tardaría 20 minutos más para recomenzar el partido.



