Sin embargo, esa cifra no es la razón por la que escribimos de Antonio Garay. La razón es el auto convertible, pequeño y elegante que maneja este 'animal' del empearrillado: Un smart con un rostro gigante de Hello Kitty en uno de los costados.
Para evitar confusiones y que la gente piense que el auto no es suyo, no hay más evidencia fotográfica que esta imagen. Otra de las fotos la tiene Thomas Cam, compañero de equipo, quien también da fe y legalidad de que esos 145 kilos de peso y 1.93 metros de estatura entran sin problema en ese carro, aunque parezca que no va a soportarlo.
Ahora, ¿quién puede discutirlo? Garay es un hombre que sabe cómo ponerle su toque a sus pertenencias. Su cabello es otra muestra de que Antonio Garay es un hombre con mucha personalidad.


