Las eliminaciones de los torneos y las derrotas con el Manchester United
no habían sido capaces de sacar de sus casillas a Sir Alex Ferguson. En
la mayoría de las ocasiones, Alex no había perdido los estribos y cuando
algo le molestaba, terminaba por refugiarse en un rincón de su banca.
La pasión por el futbol y las ansias de conseguir resultados positivos
le pasó factura al veterano técnico de los Red Devils, quien se hizo de
insultos y gritos con Roberto Mancini en la segunda mitad del derbi
inglés.
Una dura jugada de De Jong sobre Danny Welbeck y la
ausencia del cartón amarillo, fueron el detonante de esta imagen que pasará
a la historia del momento en el que Sir Alex Ferguson fue iracundo y
violento.
Al final del encuentro, donde el Manchester United
perdió 1-0 y fue relegado por el City al segundo sitio de la Premier
League, ambos estrategas estrecharon las manos de manera muy fría.
