Conquistaron lo que nadie antes había podido conseguir, dos Eurocopas seguidas y además, como si fuera poco, entre los torneos obtuvieron la Copa del Mundo de Sudáfrica.
Y dentro de esta fiesta, el deportivismo y el honor deben imperar. Así lo entendieron los españoles, quienes no escatimaron en vítores y aplausos para los italianos mientras hacían el paseillo para los Azurri q…