"Que habrá problemas, claro que sí. Pero de eso se tratan los cambios. Seguramente tendremos problemas con los clubes, pero hay que luchar. Se trata de un reacomodamiento del Norte al Sur", decía Agustín Pichot en octubre pasado a LA NACION. No se trataba de la premonición de un oráculo. El ex capitán de los Pumas, responsable de que la Argentina forme parte de la mesa de las grandes potencias del universo ovalado, pronosticaba la tormenta que se avecinaba.
Nadie dudaba que fuera a llegar. Todos los responsables de que la Argentina sea incluida en el Rugby Championship, el certamen más prestigioso del mundo que integran Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica, anticiparon este momento. Pero lo que no se sabía aún era la intensidad que tendría. Aún es temprano para anunciar si se trata de una lluvia de verano, una tempestad o un huracán, pero las diferencias de calendario entre el hemisferio norte y el sur se ganaron su primera víctima: el Leicester inglés anunció que no le renovará el contrato al wing de los Pumas Horacio Agulla.
"Gracias a todos los que me apoyaron. Me hubiera encantado seguir en los Tigers, pero estas cosas suceden. Prometo dar el 100% hasta el ultimo partido", dijo Agulla, que tiene contrato hasta junio, vía Twitter.
Las palabras de Agulla llegaron en respuesta a la decisión del club. "Estamos un poco decepcionados, pero hay que tomar estas difíciles decisiones. Por desgracia para él ese es el caso y que puede ser el caso de muchos de los jugadores argentinos, ya que nunca podrán hacer una pretemporada con sus equipos y eso será difícil para un montón de personas", dijo Richard Cockerill, director de los Tigers, a la BBC Radio Leicester.
Desde la UAR explicaron que se trata de un problema entre privados, pero anunciaron que en los primeros días de febrero viajarán a Europa el presidente de la subcomisión de Alto Rendimiento, Manuel Galindo, acompañado de Sol Iglesias, integrante de la misma subcomisión. "Viajan con el objetivo de conversar con las uniones inglesa y francesa. Pero estamos atravesando un período de transición y estas cosas van a ocurrir", dijeron desde la unión madre.
Llama la atención la decisión del club inglés. Es que desde que volvió tras su participación en el Mundial de Nueva Zelanda, el wing de 27 años, que nació deportivamente en Hindú, lleva jugados siete partidos en Premiership -anotó tres tries-, cinco por la Copa Europa y uno en la Anglo-Welsh Cup.
Entre las razones que explican su desvinculación se destaca el tiempo que el jugador argentino estará disponible para los Pumas. Leicester, al igual que el resto de los clubes europeos, saben que a partir de este año podrían llegar a perder durante varios meses a los rugbiers argentinos por el Rugby Championship y las ventanas de junio y noviembre.
Es que de acuerdo con el cronograma de partidos que tendrán los Pumas este año -jugarán 12 partidos: Nueva Zelanda (2), Australia (2), Sudáfrica (2), Francia (3), Italia, Gales e Irlanda- y según contó el entrenador de los Pumas, Santiago Phelan, a LA NACION en una entrevista hace 12 días, los 35 jugadores que seleccionará para participar del Rugby Championship estarán fuera de sus clubes desde el 1° de julio hasta el 7 de octubre. Demasiado tiempo para algunas instituciones europeas.
La permanencia de los jugadores en sus equipos dependerá de la necesidad de los clubes. Distinta suerte corrió Marcos Ayerza. A fin de año, el pilar renovó con Leicester hasta 2015. "Estoy contento porque a pesar del tiempo que potencialmente puedo pasar fuera del club por ser parte del Rugby Championship, aún así me hayan ofrecido quedarme. Me dieron a entender que conmigo iban a hacer un esfuerzo", dijo ex Newman a Scrum. Otro que extendió su contrato fue Patricio Albacete. El segunda línea de Stade Toulousain firmó por otros cuatro años.
La alegría que trajo la confirmación de que la Argentina por fin consiguiera ser parte de una competencia internacional anual, llegó con preocupación para los argentinos. Agulla fue el primer caído en una pelea que recién comienza.
UNA POSIBLE SALIDA EN EL HEMISFERIO SUR
Juani Hernández, en la mira de Auckland Blues
Una solución para los argentinos podría ser mudarse a certámenes del hemisferio sur. Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica aparecen como los grandes polos capaces de albergar a parte de los rugbiers que, obligados por las circunstancias, deban emigrar. Pero estos destinos podrán cobijar sólo a unos pocos; la regulación de la Sanzar sólo permite un jugador extranjero y otro nacionalizado por club. Uno de los que podría dar el gran salto es Juan Martín Hernández. Según publicó Midi Olympique, el apertura del Racing-Métro (su contrato se vence en marzo) estaría negociando con los Auckland Blues (Piri Weepu, Keven Mealamu, Jerome Kaino y Ma'a Nonu, entre otros), para la próxima temporada. Hernández tiene opción para renovar un año con el club parisino, aunque Stade Français también se interesó en él.



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