Contra las cuerdas

Sulaimán, en problemas por la vanidad de los promotores

La postura de José Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), de declarar que asistirá el mismo día a las peleas de Saúl ‘Canelo’ Álvarez y Julio César Chávez es políticamente correcta, pero en la realidad es imposible, porque ambas se realizarán el 15 de septiembre en Las Vegas, Nevada… solamente que Sulaimán tenga el don de estar en dos lugares al mismo tiempo; es decir, que pueda estar a la misma hora en dos carteleras distintas.

El presidente del CMB está metido en un lío porque si asiste a cualquiera de las dos batallas, la otra promoción -entiéndase cualquiera de las dos televisoras- podrán sentirse ofendidas con Sulaimán. Quizás, lo más sano sería que no asista a ninguna de las dos y mande en ambos casos a representantes del organismo para supervisar y ser parte de la velada boxística.

El presidente del Consejo Mundial (CMB), José Sulaimán. EFE/ArchivoCon su habilidad para cambiar sus declaraciones, Sulaimán demostró porque tiene 37 años al frente del CMB. Apenas ocho días antes había prometido que asistiría a la función de Chávez-‘Maravilla’, pues era la mejor combinación de la noche. Hace apenas unas horas advirtió que quien asista a la confrontación entre Saúl Álvarez-‘Josesito’ López: “recibirá a cambio diez veces lo que pagó”. Y para darle fuerza a sus declaraciones agregó: “la próxima pelea será la más difícil en la carrera del ‘Canelo’, ya que López tiene corazón de guerrero romano”.

El máximo líder del Consejo deberá dar un golpe de autoridad para no permitir que está situación se vuelva a repetir. Nadie sale beneficiado con estos hechos. Los aficionados son los más perjudicados, porque seguramente querrán ver el día 15 de septiembre a las dos de las máximas figuras del pugilismo mexicano de la actualidad, pero no podrá ser posible. Las mismas promociones no obtendrán las ganancias económicas esperadas, porque la audiencia se repartirá.

Sulaimán tiene la obligación de sentar en la misma mesa a Fernando Beltrán, promotor de Chávez y su contraparte Óscar de la Hoya, quien representa al ‘Canelo’ para llamarles la atención y hasta prohibirles que sus dirigidos actúen el mismo día, de otra manera, su egoísmo dañara lo ganado hasta el momento. El máximo líder del boxeo tiene el poder y la autoridad necesaria para hacerlo y ponerlos quietos.

Así como a ambos promotores se les debe de reconocer que son parte fundamental del regreso del pugilismo a la televisión abierta de nuestro país, esto no les da derecho para hacer lo que les dé la gana. Beltrán y De la Hoya deberían estar conscientes que a mayor número de personas que se interesen por seguir en la televisión por el boxeo, su ganancia será mayor.

ANTES DE TIRAR LA TOALLA

El informe de que el promotor Rafael Mendoza, uno de los máximos conocedores de la promoción del pugilismo en México, haya llegado a un acuerdo con Fernando Beltrán para convertirse en asesor de Zanfer es una gran noticia, ya que muchos pugilistas mexicanos se verán beneficiados. Mendoza tiene en su historial el llevar la carrera de boxeadores como: Humberto ‘Chiquita’ González, Daniel Zaragoza, entre otros.

Recordemos además que Mendoza es culpable del éxito del mánager de boxeo, Ignacio Beristáin. ‘Nacho’ es un buen manager, pero quien le consigue las grandes peleas para sus boxeadores es Mendoza. Es la combinación perfecta entre un exitoso promotor y un exitoso mánager.

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