Consejos para evitar la torticolis

La tortícolis o "cuello torcido", es una afección que produce dolor y rigidez, impidiendo que la cabeza pueda moverse normalmente hacia algún lado. Generalmente es ocasionada por malas posturas, sobrecargas musculares, movimientos bruscos inesperados, algún desplazamiento discal, o un estado reumático de una vértebra cervical. Dependiendo la gravedad del caso, las contracturas musculares suelen ser muy molestas, y la mayoría de las veces nos impiden ejecutar eficientemente nuestras actividades cotidianas.

CuelloThinkstockphotos

Cuando aparece por causas externas las cuales no son de origen hereditario o congénito, puedes aplicar localmente un poco de calor, masaje, estiramiento, e incluso tomar algún relajante muscular indicado por tu médico. Los especialistas aconsejan revisar los siguientes puntos para evitar la torticolis, que hoy en día es muy común:

  • Mejora tu postura mientras trabajas. Debes alinear tu espalda y cuello mientras estás frente a tu computadora. Revisa la altura de tu pantalla en relación a tu cara, y asegura que tu silla mantenga tu espalda firme, cómoda y alineada.
  • Procura dormir de lado o boca arriba. Si duermes boca arriba, escoge una almohada redonda que se adapte a la curva natural del cuello, y un corte especial en el centro para asentar correctamente tu cabeza. Si duermes de lado, mantén tu columna recta usando una almohada grande que alinee tu cabeza y cuello. Es recomendable cambiar almohadas por lo menos dos veces al año.
  • Siempre obtén buena postura al sentarte: checa que tu espalda esté recta, apoyada en el respaldo de la silla y tus pies bien apoyados en el suelo.
  • Evita permanecer en una sola posición mucho tiempo. Intenta levantarte cada hora, estira piernas, brazos, espalda y cuello por 5 minutos y continua.
  • Si levantas objetos pesados asegúrate de flexionar las rodillas y mantener la espalda recta. Nunca te agaches sin flexionar las piernas para levantar cualquier cosa pesada.
  • Fortalece todos tus músculos de la parte superior, incluyendo los del cuello.
  • Antes de realizar actividad física es indispensable que calientes adecuadamente.
  • Tomar una ducha caliente al concluir el ejercicio físico.
  • Si ya tienes molestias ponte agua caliente. Pon una bolsa de agua caliente envuelta en una toalla y déjala hasta que pierda temperatura. Repite la operación durante 15 ó 20 minutos y luego estira suavemente los músculos del cuello.
  • Si el dolor persiste por más de una semana, acude al especialista para que te diagnostique y te de el tratamiento adecuado. La fisioterapia que incluya masajes y ultrasonido es muy recomendable.

Recuerda que el contenido de este blog es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.


Quizás te interesa:

Recomendaciones mundiales sobre actividad física

Libérate de los malos hábitos

Logra músculos de acero con el TRX


Cargando...

YAHOO DEPORTES EN FACEBOOK