Para festejar hay que saber sufrir: el año de San Lorenzo, que logró la ansiada salvación

La temporada 2011/2012 fue dolorosa e insoportable para cada uno de los simpatizantes del club de Boedo, que cosechó una baja cantidad de puntos y se vio destinado a un molesto castigo futbolístico para "salvar su vida": la Promoción contra Instituto. Todo comenzó en el Torneo Apertura 2011, bajo la batuta de Omar Asad, un entrenador que no le encontró nunca la mano al equipo, jamás afianzó un estilo de juego y debió renunciar porque la situación era irreversible.El "Turco", que ya había comandado alguno de los juegos del certamen anterior, perdió ante Lanús por 1-0 en casa en la primera presentación y su adiós también fue ante la misma circunstancia: 0-1 con Unión en el Nuevo Gasómetro, en la jornada 15. Abandonó el barco con apenas 15 unidades sumadas en la misma cantidad de partidos. El promedio bajó considerablemente y la misión ya no era otra más que quedarse en la "A".Llegó Leonardo Madelón y, pese a haber vencido a Tigre 1-0 en la 17, las derrotas posteriores ante Independiente y San Martín en San Juan mandaron al "Cuervo" a la zona de Promoción al término del certamen. Ya algunos se imaginaban lo peor.Desde el mismo momento en que se inició el 2012, todo San Lorenzo entendió que no sería nada fácil. Y si bien ya llegaba de un 2011 complicado, siempre se puede estar más golpeado. Y eso mismo pasó en estos seis meses catastróficos para la entidad, una de las más populares del país, que pagó los malos manejos administrativos de los últimos años y la mala cosecha de resultados deportivos con una serie a todo o nada con Instituto que será tremenda.Ya desde enero, Madelón entregó una nómina de refuerzos y ninguno de los pedidos arribó al equipo, cuando su principal prioridad era el volante Diego Villar. Solamente llegaron Carlos Bueno, quien demostró recién sobre el final todo lo productivo que fue en México, y sobre la hora Cristian Chávez, como para justificar el cupo disponible. Los amistosos, también una pesadilla: 0-0 con Boca, 2-3 contra Godoy Cruz y otra caída 3-2 contra San Martín de San Juan en Cuyo).Mientras el juvenil Fernando Gutiérrez se fugaba del "Ciclón" para seguir su carrera en el fútbol mexicano sin consentimiento de los dirigentes, el plantel comenzó su aventura en el Torneo Clausura con un papelón: goleada 4-1 en la cancha de Lanús, con tres goles sufridos en 25 minutos. Apenas un partido jugado y ya se empezaba a hablar de la destitución de Madelón.Los jugadores brindaron su apoyo al cuerpo técnico y las aguas se calmaron un poco con el empate 1-1 como local ante Estudiantes como local y la posterior victoria 1-0 sobre Argentinos en La Paternal, aunque siempre con el club metido en la fatídica zona de Promoción.En la jornada 4 el clásico con Boca también marcó un quiebre: "fea" caída por 2 a 0 en el Nuevo Gasómetro, un DT nuevamente cuestionado, Ricardo Caruso Lombardi y Reinaldo Carlos Merlo que ya empezaban a nombrarse y dirigentes que intentaban con escaso éxito alejar los fantasmas de un despido que sería realidad con el tiempo.Por la fecha 5, hubo un triunfazo necesario por 2 a 1 sobre Belgrano en la provincia de Córdoba, luego de empezar perdiendo a los 10 minutos. Sin embargo, en la semana hubo nuevos "chispazos" por la contratación de Julio Buffarini (el técnico prefería a Diego Barrado y trajeron al ex Ferro pese a que no lo había pedido) y Pablo Migliore declaraba molesto ante la prensa porque no jugaba y era suplente de Nereo Champagne.Los siguientes tres partidos, caóticos y dolorosos: 1-1 ante Colón con el polémico e ilícito gol que cobró Diego Abal y que generó un escándalo con violencia incluida. Después la derrota por 2-1 ante Atlético Rafaela, un rival directo que parecía "liquidado", que culminó con golpes de puño entre simpatizantes locales y futbolistas del "Cuervo" en las afueras del estadio. Y finalmente el 0-2 con Vélez en la fecha 9, sin público por los incidentes que se habían desatado con el "Sabalero", que significó la despedida del cargo del entrenador.Tras largas y prolongadas negociaciones, los directivos debieron poner mucho dinero sobre la mesa para hacerse de los servicios de Caruso Lombardi, quien estaba trabajando en Quilmes. Hubo conversaciones directas con Aníbal Fernández, un impresionante revuelo mediático y todo terminó con la asunción del "Tano", el pasado 4 de abril, con mucha confianza en sacar del pozo al equipo "azulgrana". Un optimismo que fue decreciendo con el transcurrir de esta historia, aunque la institución salió a flote cuando pocos lo creían posible.Ese mismo día, el tremendo temporal que azotó a la Capital Federal prácticamente arrasó en la Ciudad Deportiva de San Lorenzo, haciendo estragos en las instalaciones de los deportes federados y destruyendo varias cosas en el estadio, sobre todo al derribar un bloque de tribuna del espacio brindado generalmente a los visitantes. Ni la naturaleza jugaba a favor.Caruso, con un puñado de prácticas encima, debutó en la jornada 9 en Avellaneda ante Racing y, apelando a su fuerza anímica, logró cosechar un 1-1 que sirvió para cambiar el semblante. En la 10 la cuestión mejoró cuando, en la "Bombonera" (por las roturas en el estadio), el "Cuervo" goleó 3 a 0 a Godoy Cruz jugando muy bien por momentos.En la 11 visitó a un contrincante directo como Banfield y, si bien comenzó arriba en el marcador, no pudo sostenerlo hasta el final y Nicolás Taglifico clavó el 1-1 final sobre la hora, un empate que todavía duele por estas horas. Por más que en la fecha 12 San Lorenzo haya vencido merecidamente por 2 a 0 a Arsenal. La famosa "Media Inglesa" ilusionaba a los hinchas, pero no terminaba de sacar al equipo de los últimos lugares de los promedios.Institucionalmente la realidad marcaba un estado de gravedad y los empleados recurrieron a medidas de fuerza, con paro de sus tareas en la sede de Avenida La Plata y la Ciudad Deportiva por falta de pago. En el medio, el "Ciclón" eliminaba con suplentes a Barracas Central de la Copa Argentina, el lateral Walter Kannemann sufría taquicardia después de debutar ante los de Viaducto y el DT empezaba a decir que "es imposible salir de la Promoción".Más tarde, en la fecha 13, los de Boedo no pasaron del 0-0 ante All Boys en Floresta pese a merecer algo más. Y en la 14, cayó como un baldazo de agua fría la igualdad 1-1 con Olimpo, por más que haya salvado una unidad sobre la hora, porque los bahienses ya pensaban más en la B Nacional que en cualquier otra cosa.A todo esto, tanto Caruso como Carlos Abdo iniciaron una "campaña mediática" para quejarse sobre los desempeños de los árbitros en cada uno de los partidos de San Lorenzo. Incluso el técnico chocó con Rodolfo Arruabarrena, de Tigre, quien lo tildó de "llorón".El 14 de mayo, un bochorno salpicó el nombre de la entidad: Fabián García, ex ayudante de campo de Madelón, se cruzó con Caruso en la calle, a la salida de un canal de televisión, y ambos protagonizaron una pelea insólita, cómica y a los golpes. Desopilante y avergonzante.El 15 de mayo, el ex DT de Quilmes anuncia "silencio" y que no comparecerá más ante la prensa y al día siguiente, con un once totalmente alternativo, cae por 2-0 con River en la Copa Argentina.Llegó el momento de la jornada 15 y un golpe difícil de digerir: derrota 1-0 con Unión, sobre la hora, como visitante, para complicar de sobremanera su situación de permanencia. Encima, en la previa un hincha había sido baleado y post partido, el vestuario fue un verdadero velorio. Así lo demostraron imágenes que se difundieron y en las que se veía a Migliore llorando.El presidente, nuevamente, habló de una "campaña evidente para mandar a San Lorenzo a la B" y también se sucedieron conflictos políticos en la semana, porque la agrupación que encabeza el vocal Marcelo Moretti le pidió la renuncia inmediata al líder de la comisión directiva.San Martín de San Juan le había dado vuelta a Olimpo un partido increíble y condenó, al menos por unas horas, a San Lorenzo a los lugares de descenso directo. Pero llegó el duelo con Newell´s por la jornada 16 y una remontada épica, con victoria 3-2, sacó al equipo de ese posicionamiento incómodo. Renacía la esperanza y la fe de cara a una "final" con Tigre.Después, Caruso rompió el silencio para aclarar las versiones periodísticas que indicaban que mandaba a un juvenil de las inferiores de pelo colorado detrás del arco visitante para "mufarlos" y a los pocos días se inició la batalla entre "cuervos" y "matadores" por la quinta amarilla de Buffarini. El clima del partido que se venía, en medio del receso por la presentación de la Selección argentina, iba considerablemente en aumento.Días antes de ese trascendental duelo, Néstor Ortigoza habló en radio y dijo que "San Lorenzo te desgasta", en relación a los sueldos atrasados, indumentaria sucia y los constantes inconvenientes que abrazaban a la institución.San Lorenzo perdió 3-1 con Tigre por la jornada 17, en el momento que tenía la chance de salir hasta de la zona de Reválida, y otra vez hipotecó sus chances de quedarse en la elite. Esa caída trajo secuelas: Ortigoza se retiró aparte del plantel y se reflotaron los rumores de su mala relación con el arquero Migliore y también se "cruzaron" Bueno y el entrenador por las decisiones tácticas del último.Caruso reconoció previo a Independiente que "firmo jugar la Promoción" y encima después el equipo no pasó del empate 0-0, que no le sirvió para alcanzar la línea de Banfield, llegar al duelo con San Martín con chances de pasarlo y encima después lo relegó a la zona de descenso directo por la goleada de Rafaela sobre Racing en su casa. La situación era desesperante y triste porque ya no se podía eludir la Reválida ni ganando en el cierre.Para colmo de males, se confirmó el desgarro de Jonathan Bottinelli y su segura ausencia para recibir a los sanjuaninos. El equipo arribaba a la función final del campeonato a punto de bajar a la Segunda División y sin depender de sus propias posibilidades para evitarlo: necesitaba ganar y esperar tropezones del "Taladro" o la "Crema". Caprichos del destino, cosas del fútbol, los del Sur perdieron por goleada en su casa frente a Colón de Santa Fe y el "Cuervo" dio vuelta con alma, sudor y lágrimas su compromiso ante los cuyanos para imponerse 3-1, esquivar la pérdida directa de la categoría y meterse en la Promoción en el último suspiro.Aunque suene extraño para un club de la magnitud de San Lorenzo, la posibilidad ante los cordobeses apareció como un auténtico premio tras sufrir tanto y pasar una semana de pesadillas porque no dependía de sus propias chances. El plantel no se relajó y aprovechó esta oportunidad de hacer valer su grandeza y quedarse a la "A", el único modo de evitar el desastre de la pérdida de la categoría. De la mano de la jerarquía de sus jugadores, el conjunto "azulgrana" se impuso en el ida y vuelta y selló su continuidad en la elite, desenpolvando el mito del "San Lorenzo de los Milagros".Con sus mil problemas y tropezones, no está muerto quien pelea decían los más optimistas y así fue. San Lorenzo eludió cada uno de los inconvenientes que se encontró en el camino y se repuso ante la adversidad: su enorme tradición e historia de esa manera lo pedían.RESUMEN DE LA TEMPORADAPartidos jugados: 40Partidos ganados: 12Partidos empatados: 12Partidos perdidos: 16Goles a favor: 38Goles en contra: 43 Posición en el Apertura: 17º (19 puntos)Posición en el Clausura: 12º (25 puntos)Posición en los promedios: 18º (Promoción)

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