Futbolistas mexicanos por 'adopción' celebran la Independencia

  • Daniel Ludueña tiene en el 15 de septiembre una fecha para el recuerdo familiar
  • Miguel Calero ha adoptado algunas de las costumbres de la comida mexicana
Son mexicanos por adopción, pero también por convencimiento. Su paso por el futbol azteca ha provocado que a lo largo de los años la cultura, calidez y amor por tierras mexicanas vaya más allá de una efímera estadía y terminen por convertir su arribo temporal en algo permanente e inclusive con consecuencias hereditarias.
 
La calidez y solidaridad que caracterizan a la población mexicana en el extranjero no es ajena a los futbolistas que año con año llegan a México con la intención de cumplir con su trabajo, luego de realizar sueños, radicar con sus familias en el país y finalmente hacer toda una vida en el territorio que comenzó por ser una “aventura” y que hoy les entrega la oportunidad de celebrar las fiestas patrias en el marco del 202 aniversario del Grito de Independencia de México.
 
Hombres como Miguel Calero, Daniel Ludueña y Andrés Chitiva han cumplido con los requerimientos de ídolos en sus respectivos equipos y hasta de cercanía con la afición para llegar a ser considerados como parte de ellos y como “hijos” de las ciudades en las que han provocado grandes alegrías a través del futbol.
 
Otros como Gabriel Caballero, Antonio Naelson “Sinha”, Leandro Augusto, Guillermo Franco, Lucas Ayala, Vicente Matías Vuoso y en los últimos meses, Damián Álvarez, no sólo han pasado a tomar la doble nacionalidad sino que han defendido la playera del Tri.
 
“Es una tradición que hemos adoptado desde hace unos años y que tiene un significado importante para nosotros como familia. No se olvidan las fiestas de la tierra en la que uno nació, pero también celebramos la Independencia de la tierra que nos ha dado tanto en estos años”, son las palabras de Miguel Calero que llegó a Pachuca para ser portero y hoy es uno de los más grandes ídolos de la institución.
 
También hay quienes su amor por el país coincide con un grato recuerdo familiar que hace que el lazo con el país sea aún más importante. Daniel “Hachita” Ludueña es el más claro ejemplo de ello.
 
El volante de Santos Laguna aterrizó en México hace ocho años con Estudiantes Tecos para luego emigrar con el cuadro de Torreón, sumar dos títulos, convertirse en uno de los mejores jugadores del balompié azteca y tener una familia con un sello mexicano imborrable.
 
“Creo que las fiestas mexicanas tienen un sabor importante para mí. Mi hijo nació ese día (15 de septiembre) y creo que es una fecha en la que voy a quedar marcado, también por ser ya todo un mexicano, fue mi primer varón y tengo el mejor de los recuerdos, y la verdad soy feliz cada vez que llega esa fecha”, sentencia el ex de River y que esta tarde jugará con Santos en el Estadio Azteca frente al América.
 
Y es que como Calero y Ludueña, cada vez son más los extranjeros que sueñan con jugar en el futbol mexicano para luego adoptar a la nación como su residencia y hasta como su nacionalidad, por lo que el 15 de septiembre se convierte en una fecha preponderante para todos ellos.
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